Jalpa de Cánovas                 

Haz clic aquí para editar el subtítulo.

   

                                  Influencia del Ferrocarril y

                                     como se beneficia Jalpa


 

A fines de la década de 1870, cuando era evidente que el Ferrocarril Central Mexicano iba a llegar a la ciudad de León, en Guanajuato, para desde allí seguir a los Altos de Jalisco rumbo a los estados del noreste y la frontera norte, el jefe político de San Francisco del Rincón, don Tomás Padilla, y el propietario de una de las haciendas más prósperas de la microrregión, don Sebastián García, se fueron a la Ciudad de México a negociar que la vía ferroviaria se desviara unos kilómetros hacia el sur de modo que quedara lo más próxima posible a la población de San Francisco. Y, dice la gente, lo lograron. (Arias, 1992).



La versión local debe completarse con otra información: allí, en las cercanías se encontraba una enorme propiedad agraria que pertenecía a un renombrado miembro de la élite de la época: don Oscar Braniff, propietario de la hacienda de Jalpa, donde en ese momento se llevaban a cabo importantes obras de riego y se había instalado un nuevo y moderno molino de trigo (Collado, 1987). Como quiera que haya sido, en 1882 entraba en funsiones la estación "Francisquito", a tres kilómetros de San Francisco del Rincón y última parada del ferocarril en tierra guanajuatense.

 

Estación de Ferrocarril en San Francisco del Rincón, Guanajuato.
 
 

Sólo en una década San Francisco quedó comunicada vía el ferrocarril con cuatro destinos y regiones claves. En 1882, la estación Francisquito conectó a San Pancho con León(17 kms.), la Ciudad de México (433 kms.), Lagos de Moreno en los Altos de Jalisco, con rumbo a Torreón, Coahulia; en 1884 con Ciudad Juárez (1540 kms.) en la frontera norte y Guadalajara, vía con Irapuato (Enciclopedia de México 8,  1987).



Ciertamente la agroindustria resultó beneficiada. Una enorme bodega de la hacienda de Jalpa en la estación del tren es testimonio de que la harina, el maíz, el garbanzo y el ganado jalpenses pudieron salir fácil y eficazmente a León y Guanajuato, sus principales mercados. Pero Jalpa no fue la única ni la principal beneficiaria del ferrocarril.