Jalpa de Cánovas

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         La Hacienda de Jalpa

 

Fragmento del libro: "Mexico of the Twentieth Century" by Percy F. Martin, F.R.G.S., author of

 "Through Fice Republics of South America," "Mexico's Treasure House," etc., in two volumes; Volume II., London, Edward Arnold; 1907. (University of Michigan) Traducido al Español por mi.

 

  

 

 

Una de las más lucrativas y entre las haciendas más grandes del país es la de Jalpa de Cánovas, la propiedad del Señor Oscar J. Braniff, uno de los más conocidos y exitosos inversionistas en la República aún siendo un hombre joven. Jalpa fue heredada a la Señora Braniff (Guadalupe Cánovas) por su padre, el Señor Cánovas, quien a su vez se heredo la hacienda por medio de su primer esposa, la Condesa de Jalpa, decendiente de una línea larga de dueños Españoles que tenían títulos directos de la Corona Española.

La historia de Jalpa ( ó como formalmente se escribía  Xalpa) es notablemente interesante. La mayor parte de los documentos que aún existen todavía cuentan con los sellos y las firmas originales de la realeza. En un tiempo, la hacienda era tan inmensa que se ocupaba territorio en dos diferentes estados; y aunque gran parte de la propiedad original fue vendida a principios para satisfacer las demandas de ciertas extravaganzas de los miembros de la familia, la hacienda contaba con suficiente terreno para constituir una provincia pequeña. Un día de manejo no es suficiente para recorrer todo lo que pertencia a Jalpa, que ocupaba desde la base de un encantador y fertil valle, abundante agua y formaba un escencial atractivo de tierra como la que uno encuentra en cualquier parte del mundo.

Algunos 32,000 acres eran plantados con trigo, una gran parte era usada para la irrigación y tierra de pasto. Más de 1,800 hombres eran mayormente empleados de la hacienda, pero si se le sumaba sus familias, eran un total de 5,200 personas, todos satisfechos con su porción, y aparentemente deseando menos de lo que tenían.

 

El área total de la Hacienda de Jalpa era de alrededor de 180 millas cuadradas, algo grande tolerable para que un solo individuo fuera el dueño. De esta propiedad, cerca de un tercio ó 45 millas cuadradas estaban a bajo nivel y los dos tercios restantes eran valles o colinas y cerros. La tierra baja en combinación con un esplendido sistema de presas ó reservas y canales en las tierras altas componían el sistema de irrigación de Jalpa para el crecimiento de cereales y alta calidad de pastizales, como aquellos de gran valor como lo son la alfalfa, trébol, etc. En la parte alta se encontraban las extensivas gamas de ganado y una multitud de pequeñas partes de tierra, sembrados con maíz y dependiendo de los elementos para sustentarse de agua. El área de los pastizales proveían alimentos para entre 8,000 y 10,000 cabezas de ganado, algunos de ellos eran ejemplares no comunes. En un momento, algunos de los toros mas celebrados en la arena en la Ciudad de México venían de Jalpa.

 

No creo que se pueda negar que en ningún otro lugar de México ó fuera del país se encontrara un sistema mas completo y perfecto de irrigación como ese construido y mantenido en un alto nivel de eficiencia en Jalpa. De hecho, la Hacienda de Jalpa siempre fue celebrada por sus presas y reservas, algunos de los cuales fueron construidos por los españoles hace más de 100  años y los cuales aún existen y uno de ellos en particular fue considerado en sus días como una estructura impresionante que el Rey de España, como premio a su creador, concedió al dueño de la Hacienda el título de Conde de la Presa de Jalpa, título que fue usado por el dueño y sus descendientes por muchos años.

 

 Esta presa (la presa vieja), conteniendo cerca de 15,000,000 de metros cúbicos de agua, no soportó un día de tormenta 70 años después de su construcción  y se llevó todo consigo, lo animado e inanimado, incluyendo cerca de 400 personas que se ahogaron. 800 mentros de la albañilería de la presa fue arrastrada con la corriente y la razón por la cual no hay arboles tan viejos en la hacienda es porque todo fue destruido con el paso de la corriente cuando la presa no resistió.

 

En ese entonces, el dueño de la hacienda, el Señor Oscar J. Braniff, quien era un ingeniero inteligente, interesado en los proyectos de la irrigación estaba construyendo otra presa, la cual se construía con mucho interés. Esta presa tendría una capacidad de 35,000,000 metros cubicos de agua, y se convirtió en la empresa más grande en su tipo de la República de México.  Para principios de 1900, el Señor Braniff comenzó su empresa colosal y para 1905 ó 1906, ya estaba la pared completa  y media 550 metros de largo y 85 pies de altura de la albañilería. Su costo total incluyendo pipas, valvulas, canales y otros aparatos auxiliares sumaron un costo de $1,000,000 ( £100,000).

 

La capacidad de esta presa, agregó a las dos presas de Jalpa (la del periódo colonial y la nueva) cerca de 60,000,000 metros cúbicos de agua que se aseguraron por medio de líneas divisorias de agua (de las cuales el Señor Braniff era parte dueño también). Está presa también tiene una superficie de 500 kilometros cuadrados que proveé una cantidad de agua más que suficiente para todo un año.  La hacienda también era dueña de los derechos en el Río Turbio ya que corría por una parte de lo que era el área de sembrar. Jalpa disponía de una cantidad de agua al año de 100,000,000 metros cúbicos de agua por el Río Turbio y las presas. 

 

Jalpa contaba con una gama extensa de residencias para el uso de las familias de los empleados, las oficinas principales, y la fina casa para los dueños suficientemente amplia para acomodar a cien personas al mismo tiempo si era necesario. El parque y las huertas se extendían en un area de 80 acres. Estos fueron diseñados expertos franceses y alemanés. El territorio de Jalpa era reconocido como uno de los más bellos de la República.

 

Esta hacienda también contaba con un moderno molino de arina que trabajaba con poder hidráulico traído desde alguna distancia por medio de un inmenso acueducto de piedra vieja que todavía esta en excelente condiciones. Toda el trigo que se sembraba en la hacienda, era procesado en el molino y representaba uno de los más lucrativos e importantes departamentos de la hacienda. Los albañiles también construyeron grandes bodegas que llegaban alcanzar hasta 50 metros de altura y se localizaban en diferentes lugares de la hacienda. La gente que vivía en Jalpa era de más o  menos 4,000 personas de los cuales 1,300 eran hombres que trabajaban. Para ese entonces, Jalpa contaba con cualquier tipo de maquinaria agrícola que se encontraba disponible y también estaba contemplando construir una línea del tren que conectara a Jalpa con la línea principal de mercados y la estación del tren  que se localizaba en lo que hoy es San Francisco de Rincón.